Yuma y los colores
Juana de siete años y Brian de cinco años vivian en un hogar donde la violencia era el telón de fondo de su infancia. Su padre los agredía físicamente a ellos y a su madre. Gritos, golpes, terror de estos niños cuya madre no podía salir del círculo de violencia y también muchas veces desahogaba con ellos frustración y maltratos. La perito forense los entrevista a cada uno por separado. Juana entró al encuentro con alegría de niña, viendo los juegos en la sala de audiencia, parecía no tener conflictos hasta que la psicóloga comienza a preguntare por sus padres, su cuerpo cambia de postura, su rostro se llena de sombras y es el silencio lo que se instala. Allí el dibujo es el puente para expresar lo que tiene adolorido en su corazón. Dibuja una figura masculina y sobre ella rayas de colores y le explica a la profesional: le pongo colores a papa para que me trate lindo. Brian en su escasa posibilidad de lenguaje, por su corta edad, se aboca de lleno al dibujo. Se dibuja a sí mismo y a su lado una figura que parece ser un perro, alrededor de ambas figuras traza muchas rayas de colores distintos. Cuando la perito le pregunta sobre aquello que ha dibujado le responde. Es mi perro Yuma. Yuma y él tienen dibujada una sonrisa. La perito le pregunta también sobre esas rayas coloridas y el niño le responde. Son serpientes, nubes, truenos.
Los niños nos susurran lo que sienten, lo que temen y vive en sus hogares en sus dibujos y con su capacidad maravillosa de expresar sentimientos creativamente nos exponen realidades crueles. Colores puso Juana sobre su padre violento. Yuma el compañero perro de Brian frente al terror de gritos y maltratos. El que quiere oídos para oír, que oiga. *Los niños siempre esperan de nosotros y nos dicen hacia donde debemos mirar. Des eso se trata, de ir construyendo un cambio de credibilidad en la Justicia para las generaciones futuras. Cada niña, cada niño que se supo escuchado, que se sintió protegido y respetado en un proceso judicial, que vió la sanción sobre quien lo agredió con violencia o abuso sexual, será un futuro adulto que creerá en la Justicia. Y en cada una de esas niñas y niños daremos un paso de esperanza hacia un futuro de credibilidad social en la Justicia.
( Extraído de mi capitulo “La escucha de niñas y niños en la Justicia. El silencio” del libro Tratado de las Violencias; Directores: Baños Suffia,D Cao Gene,M y Goggi C ; Ed. Raices Buenos Aires (2025) , pg.231/232)